¿Qué sucede con los biocombustibles?

El suplemento de negocios de El País, publicó ayer un reportaje sobre los biocombustibles, su influencia en la crisis alimenticia actual y las dudas generadas sobre su papel en la seguridad tanto energética como ambiental. Aquí va un resumen.

En los últimos años gracias a las subvenciones y al apoyo legislativo en Europa y EEUU, los biocombustibles han crecido muy rápidamente. Sin embargo, su indiscutible influencia en la subida de los precios de las materias primas y su rentabilidad comienzan a ponerlos en entredicho. Mientras tanto, Bruselas y EEUU mantienen su apoyo a estos carburantes.

Incluso sus mejoras ambientales todavía están por ver. Harmurt Michel, premio Nobel de Química, aseguró ya en 2.007 que los biocombustibles no reducen las emisiones de CO2. Michel argumentaba que para conseguir el combustible es necesario el uso de fertilizantes, maquinaria y un proceso de destilación que provocan que se acabe emitiendo más CO2.

Los ecologistas consideran que no está claro que se ahorren emisiones con la tecnología actual. Además apuntan a otros factores como la deforestación que causan las plantaciones. De acuerdo con responsables de Intermón Oxfam, “hay países donde se sustituyen cultivos, se destrozan bosques o se planta en zonas fértiles que podrían destinarse al autoabastecimiento”.

Esta ONG ha elaborado estadísticas cruzando el crecimiento de la demanda de cereal para diferentes usos en varios países junto con los incrementos de precios según el FMI. Los resultados reflejan encarecimientos debido a los biocombustibles. El maíz en un 60%, el aceite de palma un 37% y la soja un 30%.

El secretario general de la OCDE, que agrupa a los 30 países más industrializados del mundo, considera que el biofuel actual no proporciona ni la seguridad energética, ni la medioambiental, ni los beneficios económicos esperados.

Ver artículo completo en El País.

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